El miedo a la democracia directa y el asco a la democracia representativa.

El miedo a la democracia directa ¿por qué?:

Siempre que se habla de democracia directa surgen los voceros del sistema capitalista a recordar que ésta nunca será posible. Las argumentaciones más frecuentes han sido  que la ciudadanía, el populacho para ellos, es estúpida, en la que reina la ignorancia más absoluta y que ese sistema democrático era complejo y no susceptible de aplicación por falta de medios para llevarlo a cabo y por su lentitud. Pero los tiempos cambian y los avances en las nuevas tecnologías desmontan estas teorías trasnochadas además de ridículas. Pero aún no se rinden, ahora argumentan que la democracia directa digital no es fiable porque se pueden producir fraudes, como si en la democracia representativa el fraude fuera una excepción. Además, como habían argumentado dichos voceros del sistema capitalista, ¿qué será de esa parte de la ciudadanía estúpida e ignorante que no sabe usar las nuevas tecnologías? Esto supondría una gran discriminación, pero en cambio no les preocupa lo discriminatorio que es una democracia parlamentaria al servicio del poder financiero y demás poderes fácticos. Toda una demostración de principios éticos y morales.

Cuando estos voceros hablan de democracia, se les llena la boca de palabras vacías, de demagogia y de insultos a la inteligencia que ponen de manifiesto su ignorancia al respecto porque se basan en estereotipos grabados en la mente desde su más tierna infancia, con el único propósito de perpetua el sistema capitalista en su verdadera salsa: la explotación del hombre por el hombre. Un sistema democrático les limita esa libertad individual sin ningún control para acometer su verdadero plan el libertinaje político para conseguir sus objetivos de robarle los recursos al 99% de la población del planeta para repartírselos unos pocos sinvergüenzas genocidas.

Pero estos voceros nunca hablan del posible recorrido y las virtudes  de explorar las opciones desde la democracia consensual hasta la democracia sin partidos, pasando por la democracia deliberativa, democracia directa, democracia dirigida, democracia orgánica,   democracia representativa, democracia participativa, democracias popular marxista o democracia presidencialista con el fin de seleccionar lo mejor de cada una de ellas y construir la democracia real que mejor se adapta y sirva a la sociedad civil.

Si estudiamos con detenimiento ese recorrido por las distintas formas de democracia, con análisis crítico, podremos superar esos escollos  que nos hablan los voceros asegurando que nunca será posible una democracia directa. ¡Menuda falacia! Torres más altas se han construido, la sociedad civil no es tan ignorante como nos quieren hacer creer las sanguijuelas y malvados que se esconden detrás del sistema capitalista y los demás poderes fácticos que lo mantienen.  Claro que es posible, analizar, seleccionar y aplicar lo mejor de cada una de las cosas buenas de cada forma de democracia para satisfacer las necesidades de la sociedad civil y no la de unos pocos sinvergüenzas, que es lo que hace la democracia representativa actual.

Evidentemente los problemas a los que tiene que enfrentarse la democracia directa no son menores, por lo que requiere un análisis profundo, como hemos dicho, para salvar cualquier escollo buscando soluciones. La sociedad civil no es estúpida, ni ignorante y, por tanto,  si es capaz de aplicar la democracia directa y gobernarse a sí misma, pero para esto necesita vencer a los detractores que solo defienden los intereses de unos pocos: la explotación del hombre por el hombre argumentando que la libertad individual está por encima de cualquier otro preciado don,  olvidando que el hombre no es libre más que para obrar bien. La libertad significa responsabilidad en la toma de decisiones y el compromiso. La democracia no significa el derecho a meter una papeleta en las runas cada cuatro años sino que la democracia es el gobierno de la ciudadanía. Cualquiera diría que estamos descubriendo la sopa de ajo.  Esta idea sobre el peligro de la democracia directa la rechazaba el propio filósofo griego Platón y llego a postular el gobierno aristocrático semejante a los regímenes que tuvieron lugar en el siglo XX que solo trajeron miseria, esclavitud y desolación para la humanidad.

También Aristóteles dijo que cuando la democracia es directa acostumbra a degenerar en tiranía, pero a pesar de todo la democracia se ha impuesto como el sistema político menos perverso que se conoce y se sigue expandiendo cada vez más por el planeta porque ninguna forma de gobierno conocida ha garantizado  mayor prosperidad en un estado democrático de derecho.  Ya sabemos que la democracia no es perfecta, pero es el mejor sistema político conocido y hoy día se busca la democracia directa para mejorar las seudo-democracias existentes en el planeta, con el fin de dar un salto cualitativo a la humanidad.

Yo me resisto a aceptar que la democracia directa sea algo peligroso y nos tengamos que conformar con la seudo democracia que tenemos por el simple hecho de las amenazas de unos pocos detractores que solo buscan mantener sus privilegios y no el bienestar de la mayor parte de la sociedad. Los políticos han demostrado que no se les puede dejar hacer con el único control de las urnas cada cuatro años, porque esto no es democracia, es cualquier otra forma de gobierno dictatorial, pero no democracia.

Democracia representativa ¿la mejor solución?:

La monarquía parlamentaria española con su séquito de estado de partidos conformados adrede a espaldas de la ciudadanía y consensuados por los líderes políticos para inicial la mal llamada Transición Democrática estableció las bases para un estado cleptocrático. El bipartidismo fue también impuesto con una ley electoral que lo favorecía descaradamente para que se mantuviera alternándose el poder indefinidamente. Esto le va muy bien al sistema capitalista. Tal como se planteó y consensuó la Transición sirvió para coartar la libertad de pensamiento, la libertad colectiva, la representatividad y la separación de poderes y después con todo descaro el PSOE terminó de asesinar a Montesquieu manipulando la Justicia a su antojo y tuvo todo el apoyo de Partido Popular. Ambos partidos están hoy considerados por la ciudadanía y los Jueces, que aún no han podido sobornar, como dos setas mafiosas muy peligrosas. A esto le llamamos democracia representativa.

Como consecuencia de 35 años de abusos de poder apareció el movimiento social 15M. Mucho se le ha criticado a este movimiento por el bipartidismo y sus voceros, movimiento que nadie dudará que nació por el hartazgo de la ciudadanía de los abusos de poder de las dos sectas mafiosas ya citadas con anterioridad.   A continuación nació Podemos y sus confluencias, un partido político que viene apoyado por la parte de la ciudadanía que aún se resiste a aceptar el estado cleptocrático que impone el estado de partidos y demás poderes fácticos, pero que defienden los canallas.

Ahora tanto los representantes del bipartidismo, sus seguidores y sus esbirros se rasgan la vestiduras luchando contra Podemos o cualquier confluencia que ponga entre la espada y la pared a esta banda de mafiosos que componen el bipartidismo, grandes empresarios y demás poderes fácticos. Ponen la máquina del fango a pleno rendimiento contra los verdaderos representantes de la ciudadanía, cuando ya no les queda otro argumento válido. Pero han tensado demasiado la cuerda y se ha roto, el bipartidismo ya está entre las cuerdas y todo el mundo menos sus mafiosos dirigentes y sus esbirros escupen sobres estas siglas. El cambio no tiene marcha atrás, los ladrones tendrán que salir de las instituciones, costará mucho pero saldrán.  Y Podemos no destruirá España, España la destruirán esos patriotas de pacotilla que durante 36 años alimentaron el monstruo del separatismo (PP y PSOE) con el único fin de mantenerse en la poltrona y saquear las instituciones del estado.

Estas mafias y sus voceros reiteran una y otra vez que la única vía posible es el bipartidismo alternándose en el poder o la gran coalición PP-PSOE manteniendo las urnas con esta ley electoral injusta y manipulada, lo que consideran una democracia representativa, pero que, en realidad, carece de toda representatividad. Repiten una y otra vez que la democracia es el sistema político menos malo (esto ya lo sabemos, pero no nos engañen, esto no es una democracia) y que debemos recordar el horror de los totalitarios, como si no fuera peor lo que tenemos en estos momentos y que llevamos arrastrándolo 36 años, con el que han arruinado la Nación Española, para enriquecer a uno pocos malvados.  El problema actual de España no es la crisis de todo Occidente, que también, el problema de España es la cleptocracia generalizada y legalizada. Aquí no existe democracia representativa. La mal llamada democracia española nunca fue una democracia conquistada. Esto fue una seudo-democracia pactada para a continuación establecer la cleptodracia, fue un pacto entre elites. La gran perversión fue un sistema político adaptado a los partidos políticos a espaldas de las bases sociales y populares.

Este estado de partidos no representan a la ciudadanía y ésta no puede controlar  a sus mal llamado representante. Éstos mantienen a personajes imputados en sus listas y el ciudadano no puede hacer nada. El ciudadano no elige a sus representantes ni al presidente del gobierno. Esto es cualquier cosa menos una democracia es, lo dicho, un estado de partidos corruptos. Aquí no hay ni una sola iniciativa popular que pueda prosperar. Hay además una desconexión total entre representante y representado. Yo no quiero a ninguno de estos representantes ni como vecino, porque estoy seguro que me robará a la primera oportunidad que tenga ese representante.

Si a estos representantes no hay quien los fiscalice y no tienen que rendir cuentas a nadie para que van a esmerarse en cumplir su programa electoral. Lo que hacen es que mienten como bellacos, no cumplen nada de lo prometido en campaña electoral y se burlan de la ciudadanía legislatura tras legislatura. Por lo tanto las elecciones en este país no son más que una verbena mediática que da asco. En fin el resultado es que lo que percibimos la ciudadanía es que esto no es más que un asunto de élites que integran a los medios de comunicación como sus esbirros y compran a los políticos para marcarles su agenda.

Llegados a este punto el ciudadano no que tiene ningún representante en el Parlamento. Sus problemas no se resuelven nunca y el ciudadano solo cuentan para someterlo a una gran presión fiscal y a una gran vejación. El problema es crónico y nunca se va a resolver porque las mismas instancias supranacionales imponen dichas agendas con efectos claros sobre la vida de las personas. Ante tales circunstancias el proceso electoral, ya muy deficiente, se convierte en un trámite sin contenido y el desprestigio de la democracia representativa está asegurado. Es lo que tenemos hoy día, solo hay una solución la democracia directa donde la ciudadanía tome la baraja de la política.

Resumen:
El término democracia no es algo estático que no se pueda modificar a lo largo de los tiempos. De hecho es una necesidad imperiosa su evolución para adaptarlo a los nuevos tiempos y a las nuevas tecnologías.  El rechazar la democracia directa como algo dañino es propio de cerebros con encefalograma plano o estereotipos inculcados por los tentáculos del neoliberalismo salvaje cuyo único fin en el planeta es: la explotación del hombre por el hombre. La historia ya la conocemos los que no comulgamos con ruedas de molino, ¡pobres los que aún no se han enterado de nada y la desconocen lo que es la democracia!

Isidro Padilla

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s