Métodos de manipulación III: Emulación. Conclusión propia. Contrastes. Exageración. Ambigüedades. Expectativas. Temor

EMULACION SOCIAL

Los persuasores saben que el ser humano, por regla general, muestra una tendencia natural a la emulación. De ésta forma, se preocuparán de que en sus presentaciones se vean muchas personas del mismo rango de edad y nivel socio-económico de la masa que desean manipular.

Aunque ésta masa inicial de individuos haya sido colocada en esa foto simplemente a cambio de una remuneración, las siguientes masas irán a los actos y defenderán esa causa simplemente por emulación de los primeros.

MUY IMPORTANTE: El individuo razonará no para evaluar la conveniencia de emular, sino para justificar la emulación. Se logra, entonces, cumplir con el siguiente objetivo de los manipuladores: que el individuo tenga la sensación de que sus conductas parten de sus propias conclusiones.

Veamos el principio de “La Propia Conclusión”.

PROPIA CONCLUSION

La victoria total de un manipulador es lograr que el individuo sienta y crea que las ideas surgen de sus propios razonamientos.

El manipulador sabe también que las personas tienden no a razonar sus conductas futuras, sino a justificar sus conductas pasadas.

Sabiendo éste importante principio, te invitarán a participar lo antes posible de sus actividades y campañas, dejando para tu propio cerebro el trabajo más importante: justificar tu participación. De ésta manera, creerás que los razonamientos son tuyos. En realidad, tus razonamientos hubieran justificado cualquier acción que hubieras tomado, por un camino o por el otro.

El que primero te hace actuar, lleva sobre tu mente una importante ventaja.

CONTRASTES PLANIFICADOS

Descubrí éste principio en un acontecimiento muy poco agradable: el ataque a las Torres Gemelas del 11-S.

Mucho se habló acerca de si el gobierno de Estados Unidos tenía conocimiento de esa amenaza, y se esgrimieron varios argumentos que apoyaban ésta hipótesis.

Personalmente, el hecho que me hace dudar es el siguiente: el presidente Bush, en el mismo momento en que se estrella el segundo avión, se encontraba en una escuela leyendo cuentos (“Mi Mascota la Cabra”) con los niños en una escuela primaria. Y no se me ocurre otro lugar más favorable para contrastar salvajemente con la impiedad de los terroristas.

Pido disculpas por atreverme con cuestiones tan delicadas, pero he aprendido que estamos exentos de responsabilidad cuando pensamos lo que no tenemos más remedio que pensar.

El método de manipulación aplica igual en caso de que el gobierno desconociera totalmente la amenaza. Al anunciarse el primer ataque, decidió continuar su trayecto hacia la escuela, probablemente interesado en ser fotografiado y filmado con los niños y con la maestra para contrastar lo más posible con los adversarios.

EXAGERACION

Ésta herramienta es utilizada casi a diario y, aunque conocida por todos, no es reconocida cuando somos víctimas de ésta manipulación.

Al igual que ocurre con otras técnicas de manipulación, la sufrimos casi permanentemente, en casi todo lo que nos muestran y en casi todo lo que nos dicen.

Cuando escuchamos: “Esto va a traer consecuencias dramáticas”, se utiliza la palabra “dramáticas” sabiendo que tiene un fuerte contenido emocional para cualquiera, pero que en realidad su alcance no está definido.

De ésta manera, el persuasor podrá defenderse siempre argumentando que lo que para él era dramático no lo era para el otro, y siempre se puede defender que un hecho es dramático: un orador peso pluma podrá argumentar sin demasiada dificultad que la muerte de un insecto es un “acontecimiento dramático”.

Es muy, pero muy fácil exagerar sobre cualquier asunto, y me atrevo a decir que solamente recibimos información que exagera las bondades o los peligros de los acontecimientos.

AMBIGÜEDADES

“Saldremos adelante”. Si dices algo así con la suficiente vehemencia, para un público masificado será muy difícil no tomar ésta afirmación como una verdad incuestionable.

El secreto de las ambigüedades es decirlas como si no lo fueran, es decir, como si su veracidad estuviera indiscutiblemente probada.

Es tan común escuchar éstas afirmaciones ambiguas, que nos parece extraño hacernos cuestionamientos. Apenas alguno de los presentes osara preguntar: “¿De qué manera saldremos adelante? ¿En qué medida? ¿Haciendo qué?” el persuasor utilizará otras ambigüedades para responder, intentando disimular que no posee respuestas concretas.

Prácticamente todo lo que escuchamos son ambigüedades: “mejorar la educación”, “más seguridad”, “menos desempleo”. Son deseos legítimos contra los que nadie puede oponerse, más nunca te dirán específicamente cómo alcanzarlos ni en qué medida son alcanzables.

Por regla general, el persuasor evitará brindar datos numéricos concretos que el público pueda medir posteriormente.

EXPECTATIVAS EMOCIONALES FALSAS

“¡Y entonces la dignidad de nuestro trabajo será reconocida finalmente!” Éste es un ejemplo de expectativa emocional. La estructura de la manipulación es similar a la que presentan otros mecanismos: no te presento un objetivo concreto y medible, sino una aspiración abstracta.

Sea cual fuere el resultado de las gestiones, el manipulador siempre podrá decirte luego: “Y finalmente nuestro trabajo fue dignificado”. Otra vez, sin importar en absoluto que la situación inicial haya cambiado o no.

TEMOR A LA EVITACION SOCIAL

Los seres humanos hemos desarrollado una necesidad de ser aceptados socialmente, y los persuasores utilizan ésta característica para darnos éste mensaje: es más importante que formes parte de la comunidad, a que estés de acuerdo con lo que esa comunidad hace o piensa.

De esa manera verás que los políticos se preocupan mucho de manifestar que van primeros en las encuestas o que su popularidad va aumentando. Saben que si te sientes parte de un grupo y aceptado por sus miembros, será más fácil que te adhieras a su causa.

Desde ya que lo correcto es seguir tus principios, aunque la sociedad te evite. Pero la mayoría de las personas sienten un verdadero temor ante ésta posibilidad.

Ver resto métodos al final de: https://egotuussum.com/2015/05/10/el-libro-negro-de-la-manipulacion-introduccion/

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Un comentario en “Métodos de manipulación III: Emulación. Conclusión propia. Contrastes. Exageración. Ambigüedades. Expectativas. Temor”

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